No todas las fotografías de aves nacen de expediciones remotas ni de viajes a lugares poco accesibles. Algunas de las escenas más extraordinarias pueden ocurrir a pocos metros de casa. La imagen que acompaña esta nota –un brillante picaflor verde, la especie Chlorostilbon lucidus– fue tomada simplemente en el patio del jardín donde vivimos, en Unquillo, IGUALES SON LAS DE LA FALDA
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